12 Protección de los edificios catalogados y de los recrecidos en Gijón

Rechazada Proposición

Pleno 14 de octubre de 2026 · · Ver en el vídeo (1:00:48)

Cultura

Resumen

El Pleno rechaza la proposición de Podemos-IU sobre conservación del patrimonio arquitectónico

Podemos-Izquierda Unida propuso reforzar la vigilancia sobre el estado de conservación de los inmuebles del Catálogo Urbanístico, revisar el régimen de protección para limitar los recrecidos y modificaciones estéticas, y difundir ese patrimonio. PSOE y Podemos-IU votaron a favor; el Gobierno municipal explicó los procedimientos de disciplina en marcha y defendió los criterios vigentes sobre recrecidos. La proposición no se aprobó: votaron en contra PP, Foro y el concejal no adscrito.

Datos mencionados

  • 40 expedientes de disciplina abiertos sobre inmuebles catalogados cifra mencionada por Jesús Martínez Salvador (Gobierno municipal)
    Fuente
    Jesús Martínez Salvador Foro 1:07:13

    Muy buenos días. Gracias, señora alcaldesa. Debatimos una proposición que aborda un tema que es complejo y donde desde el Gobierno municipal pues nos vemos obligados a puntualizar algunas afirmaciones que se realizan, pues no estamos de acuerdo con ellas. Ciertamente, los ayuntamientos tienen competencias en relación con el mantenimiento de los bienes integrantes del patrimonio cultural, Pero igualmente es cierto que el ejercicio de esas competencias no es automático, sino que más bien es todo lo contrario, es un procedimiento lento y tedioso. Como en toda orden de ejecución, el deber de conservación corresponde en primer lugar a los propietarios, con independencia de si el edificio está catalogado o no, y el procedimiento es el habitual: requerimiento a la propiedad, apercibimiento de multas en caso de incumplimiento, si llegado el caso, ejecución subsidiaria tras elaboración de proyecto y autorización judicial en caso de que no se atiendan los requerimientos y si el deterioro del inmueble puede afectar a la seguridad pública, y también se podrán imponer multas. Es decir, entre el inicio y el fin hay años de tramitación. A la propiedad solo se le puede, además, obligar al mantenimiento y conservación, y por la vía de esa ejecución subsidiaria nosotros lo que podríamos hacer sería adoptar por razones de urgencia aquellas medidas que tiendan a garantizar la seguridad en la vía pública. La normativa no permite obligar al propietario a ir más allá a través de una orden de ejecución que dicha mencionada mera conservación. La Ley de Patrimonio Cultural en su artículo 31 establece en caso de incumplimientos de los requerimientos que las administraciones competentes podrán proceder a la reiteración o cuando esa mencionada urgencia lo exija la adopción de otras medidas de manera subsidiaria que luego se trasladarán a la propiedad. De hecho Todos los ejemplos de los bienes inmuebles privados que hoy se han mencionado y que aparecen en la exposición de motivos, todos tienen expedientes abiertos que culminaremos, los que no están culminados ya. No es encogimiento de hombros. Realmente, los controles existen, como digo, con las dificultades que he mencionado. Y esto es lo que se ha hecho, por ejemplo, por poner otro, en los inmuebles de las calles Curdia y Capua 1, donde se ha llegado a tramitar los procedimientos de ejecución subsidiaria por el peligro en el que se encontraban los edificios, aprobándose los proyectos de intervención, si bien, una vez que se había aprobado el proyecto, finalmente los propietarios asumieron su competencia. En concreto, tenemos al menos 40 expedientes abiertos de disciplina sobre inmuebles catalogados, y digo al menos porque no en todos los expedientes se introduce la palabra catalogado en el título y ello complica y dificulta mucho la búsqueda en el gestor, pero atendiendo a este debate vamos a empezar a identificarlo en todos. Respecto a revisar el régimen de protección del catálogo urbanístico para establecer no sería posible sin llevar a cabo una modificación del vigente catálogo, que como documento ligado al plan general sigue los mismos trámites que una modificación de planeamiento del mismo plan. También es curioso que la protección del catálogo se atribuya o se defienda en unos casos y no en otros, como los que, como los del Colegio de la Inmaculada. Y sobre los recrecidos, decir que todos ellos se autorizaron hasta la fecha porque atienden a los criterios recogidos en el catálogo municipal. El motivo que los origina no es solo lucrativo, sino que, y este no se ha mencionado, es el de contrarrestar en la medida de lo posible la visión de las medianeras en los edificios colindantes. La catalogación de un edificio no debe interpretarse automáticamente como una prohibición de ampliar su volumen ni tiene por qué impedir toda intervención sobre edificios catalogados, sino que responden a la necesidad de preservar los valores que justifican la catalogación de los mismos. Con los criterios vigentes en el catálogo se permite preservar la imagen urbana coherente y evitar intervenciones que, consideradas de manera individual, pudieran parecer admisibles, pero que acumuladas produjeran una transformación significativa del paisaje urbano tradicional. Por tanto, la intervención municipal se valora al nivel de protección y los elementos concretos que justifican su catalogación, la incidencia del recrecido sobre la composición, la envolvente del inmueble, la relación del edificio con los colindantes y las condiciones establecidas en el en su ficha individualizada del catálogo. Los recrecidos en edificios catalogados constituyen un instrumento destinado a garantizar la conservación de esos valores arquitectónicos y patrimoniales, preservar la imagen urbana y asegurar la aplicación de criterios homogéneos sobre el patrimonio edificado, buscando minimizar el efecto de las mencionadas medianeras de los edificios colindantes, siendo esta la solución que anteriores corporaciones ya aprobaron en la década de los noventa con el mencionado plan de medianeras y que los sucesivos catálogos y planes asumieron.

  • 2010 aprobación del primer catálogo urbanístico cifra mencionada por Javier Suárez Llana
    Fuente
    Javier Suárez Llana IU 1:05:01

    Gracias, alcaldesa. Vamos a votar a favor de esta proposición porque compartimos no solo la preocupación por el deterioro progresivo, cuando no la pérdida irreversible, de nuestro patrimonio arquitectónico, sino también las medidas que plantea para su protección y puesta en valor. La política de la piqueta y la especulación urbanística que caracterizaron los años del desarrollismo franquista Destruyeron una parte importante de nuestro patrimonio arquitectónico y modificaron sustancialmente el paisaje urbano de nuestra ciudad. De hecho, no fue hasta avanzados los años 70 cuando los primeros ayuntamientos democráticos, influidos por una nueva hornada de arquitectos y urbanistas y haciendo muchas veces frente a presiones urbanísticas e incluso sociales, empezaron a concebir otra forma de intervenir en la ciudad, en la que la protección del patrimonio cobraba importancia como parte de un proceso de recuperación de nuestra identidad y nuestra historia. Fruto de ese cambio, en 1986 se introdujo en el Plan General de Ordenación por primera vez un listado de edificios y jardines históricos a los que se otorgaba una protección urbanística que evitaba su destrucción y obligaba a su conservación. Una normativa que serviría de base para la aprobación del primer catálogo urbanístico de nuestra ciudad en el año 2010 y su revisión en el año 2019. Pues bien, la pregunta que cabe hacernos es por qué, teniendo los instrumentos normativos, En Gijón sigue destruyéndose día a día patrimonio arquitectónico, y si acaso no es esto una forma de especulación inmobiliaria. La realidad es que, ya sea porque se deja caer, ya sea porque se autorizan intervenciones que modifican o no respetan los diseños originales que son objeto de protección, nuestra ciudad está perdiendo no solo patrimonio, sino también una parte de su identidad y de su historia. Necesitamos un ayuntamiento mucho más proactivo y responsable en la protección y conservación de nuestros patrimonio arquitectónico. Es necesario reforzar la vigilancia, es necesario garantizar agilidad a la hora de exigir el cumplimiento del deber de conservación que tienen los propietarios de los inmuebles o de actuar de forma subsidiaria cuando incumplen, y es necesario también revisar los criterios por los que se autorizan los recrecidos, porque un mejor aprovechamiento del suelo que contribuya a densificar y compactar la ciudad no tiene por qué estar reñido con el respeto y la protección de nuestro patrimonio ni tampoco con el deterioro de nuestro paisaje urbano. Por ello, nuestro voto a favor de la iniciativa.

  • 2019 revisión del catálogo urbanístico cifra mencionada por Javier Suárez Llana
    Fuente
    Javier Suárez Llana IU 1:05:01

    Gracias, alcaldesa. Vamos a votar a favor de esta proposición porque compartimos no solo la preocupación por el deterioro progresivo, cuando no la pérdida irreversible, de nuestro patrimonio arquitectónico, sino también las medidas que plantea para su protección y puesta en valor. La política de la piqueta y la especulación urbanística que caracterizaron los años del desarrollismo franquista Destruyeron una parte importante de nuestro patrimonio arquitectónico y modificaron sustancialmente el paisaje urbano de nuestra ciudad. De hecho, no fue hasta avanzados los años 70 cuando los primeros ayuntamientos democráticos, influidos por una nueva hornada de arquitectos y urbanistas y haciendo muchas veces frente a presiones urbanísticas e incluso sociales, empezaron a concebir otra forma de intervenir en la ciudad, en la que la protección del patrimonio cobraba importancia como parte de un proceso de recuperación de nuestra identidad y nuestra historia. Fruto de ese cambio, en 1986 se introdujo en el Plan General de Ordenación por primera vez un listado de edificios y jardines históricos a los que se otorgaba una protección urbanística que evitaba su destrucción y obligaba a su conservación. Una normativa que serviría de base para la aprobación del primer catálogo urbanístico de nuestra ciudad en el año 2010 y su revisión en el año 2019. Pues bien, la pregunta que cabe hacernos es por qué, teniendo los instrumentos normativos, En Gijón sigue destruyéndose día a día patrimonio arquitectónico, y si acaso no es esto una forma de especulación inmobiliaria. La realidad es que, ya sea porque se deja caer, ya sea porque se autorizan intervenciones que modifican o no respetan los diseños originales que son objeto de protección, nuestra ciudad está perdiendo no solo patrimonio, sino también una parte de su identidad y de su historia. Necesitamos un ayuntamiento mucho más proactivo y responsable en la protección y conservación de nuestros patrimonio arquitectónico. Es necesario reforzar la vigilancia, es necesario garantizar agilidad a la hora de exigir el cumplimiento del deber de conservación que tienen los propietarios de los inmuebles o de actuar de forma subsidiaria cuando incumplen, y es necesario también revisar los criterios por los que se autorizan los recrecidos, porque un mejor aprovechamiento del suelo que contribuya a densificar y compactar la ciudad no tiene por qué estar reñido con el respeto y la protección de nuestro patrimonio ni tampoco con el deterioro de nuestro paisaje urbano. Por ello, nuestro voto a favor de la iniciativa.

  • 1986 primer listado de edificios protegidos en el Plan General cifra mencionada por Javier Suárez Llana
    Fuente
    Javier Suárez Llana IU 1:05:01

    Gracias, alcaldesa. Vamos a votar a favor de esta proposición porque compartimos no solo la preocupación por el deterioro progresivo, cuando no la pérdida irreversible, de nuestro patrimonio arquitectónico, sino también las medidas que plantea para su protección y puesta en valor. La política de la piqueta y la especulación urbanística que caracterizaron los años del desarrollismo franquista Destruyeron una parte importante de nuestro patrimonio arquitectónico y modificaron sustancialmente el paisaje urbano de nuestra ciudad. De hecho, no fue hasta avanzados los años 70 cuando los primeros ayuntamientos democráticos, influidos por una nueva hornada de arquitectos y urbanistas y haciendo muchas veces frente a presiones urbanísticas e incluso sociales, empezaron a concebir otra forma de intervenir en la ciudad, en la que la protección del patrimonio cobraba importancia como parte de un proceso de recuperación de nuestra identidad y nuestra historia. Fruto de ese cambio, en 1986 se introdujo en el Plan General de Ordenación por primera vez un listado de edificios y jardines históricos a los que se otorgaba una protección urbanística que evitaba su destrucción y obligaba a su conservación. Una normativa que serviría de base para la aprobación del primer catálogo urbanístico de nuestra ciudad en el año 2010 y su revisión en el año 2019. Pues bien, la pregunta que cabe hacernos es por qué, teniendo los instrumentos normativos, En Gijón sigue destruyéndose día a día patrimonio arquitectónico, y si acaso no es esto una forma de especulación inmobiliaria. La realidad es que, ya sea porque se deja caer, ya sea porque se autorizan intervenciones que modifican o no respetan los diseños originales que son objeto de protección, nuestra ciudad está perdiendo no solo patrimonio, sino también una parte de su identidad y de su historia. Necesitamos un ayuntamiento mucho más proactivo y responsable en la protección y conservación de nuestros patrimonio arquitectónico. Es necesario reforzar la vigilancia, es necesario garantizar agilidad a la hora de exigir el cumplimiento del deber de conservación que tienen los propietarios de los inmuebles o de actuar de forma subsidiaria cuando incumplen, y es necesario también revisar los criterios por los que se autorizan los recrecidos, porque un mejor aprovechamiento del suelo que contribuya a densificar y compactar la ciudad no tiene por qué estar reñido con el respeto y la protección de nuestro patrimonio ni tampoco con el deterioro de nuestro paisaje urbano. Por ello, nuestro voto a favor de la iniciativa.

  • 31 artículo de la Ley de Patrimonio Cultural citado cifra mencionada por Jesús Martínez Salvador
    Fuente
    Jesús Martínez Salvador Foro 1:07:13

    Muy buenos días. Gracias, señora alcaldesa. Debatimos una proposición que aborda un tema que es complejo y donde desde el Gobierno municipal pues nos vemos obligados a puntualizar algunas afirmaciones que se realizan, pues no estamos de acuerdo con ellas. Ciertamente, los ayuntamientos tienen competencias en relación con el mantenimiento de los bienes integrantes del patrimonio cultural, Pero igualmente es cierto que el ejercicio de esas competencias no es automático, sino que más bien es todo lo contrario, es un procedimiento lento y tedioso. Como en toda orden de ejecución, el deber de conservación corresponde en primer lugar a los propietarios, con independencia de si el edificio está catalogado o no, y el procedimiento es el habitual: requerimiento a la propiedad, apercibimiento de multas en caso de incumplimiento, si llegado el caso, ejecución subsidiaria tras elaboración de proyecto y autorización judicial en caso de que no se atiendan los requerimientos y si el deterioro del inmueble puede afectar a la seguridad pública, y también se podrán imponer multas. Es decir, entre el inicio y el fin hay años de tramitación. A la propiedad solo se le puede, además, obligar al mantenimiento y conservación, y por la vía de esa ejecución subsidiaria nosotros lo que podríamos hacer sería adoptar por razones de urgencia aquellas medidas que tiendan a garantizar la seguridad en la vía pública. La normativa no permite obligar al propietario a ir más allá a través de una orden de ejecución que dicha mencionada mera conservación. La Ley de Patrimonio Cultural en su artículo 31 establece en caso de incumplimientos de los requerimientos que las administraciones competentes podrán proceder a la reiteración o cuando esa mencionada urgencia lo exija la adopción de otras medidas de manera subsidiaria que luego se trasladarán a la propiedad. De hecho Todos los ejemplos de los bienes inmuebles privados que hoy se han mencionado y que aparecen en la exposición de motivos, todos tienen expedientes abiertos que culminaremos, los que no están culminados ya. No es encogimiento de hombros. Realmente, los controles existen, como digo, con las dificultades que he mencionado. Y esto es lo que se ha hecho, por ejemplo, por poner otro, en los inmuebles de las calles Curdia y Capua 1, donde se ha llegado a tramitar los procedimientos de ejecución subsidiaria por el peligro en el que se encontraban los edificios, aprobándose los proyectos de intervención, si bien, una vez que se había aprobado el proyecto, finalmente los propietarios asumieron su competencia. En concreto, tenemos al menos 40 expedientes abiertos de disciplina sobre inmuebles catalogados, y digo al menos porque no en todos los expedientes se introduce la palabra catalogado en el título y ello complica y dificulta mucho la búsqueda en el gestor, pero atendiendo a este debate vamos a empezar a identificarlo en todos. Respecto a revisar el régimen de protección del catálogo urbanístico para establecer no sería posible sin llevar a cabo una modificación del vigente catálogo, que como documento ligado al plan general sigue los mismos trámites que una modificación de planeamiento del mismo plan. También es curioso que la protección del catálogo se atribuya o se defienda en unos casos y no en otros, como los que, como los del Colegio de la Inmaculada. Y sobre los recrecidos, decir que todos ellos se autorizaron hasta la fecha porque atienden a los criterios recogidos en el catálogo municipal. El motivo que los origina no es solo lucrativo, sino que, y este no se ha mencionado, es el de contrarrestar en la medida de lo posible la visión de las medianeras en los edificios colindantes. La catalogación de un edificio no debe interpretarse automáticamente como una prohibición de ampliar su volumen ni tiene por qué impedir toda intervención sobre edificios catalogados, sino que responden a la necesidad de preservar los valores que justifican la catalogación de los mismos. Con los criterios vigentes en el catálogo se permite preservar la imagen urbana coherente y evitar intervenciones que, consideradas de manera individual, pudieran parecer admisibles, pero que acumuladas produjeran una transformación significativa del paisaje urbano tradicional. Por tanto, la intervención municipal se valora al nivel de protección y los elementos concretos que justifican su catalogación, la incidencia del recrecido sobre la composición, la envolvente del inmueble, la relación del edificio con los colindantes y las condiciones establecidas en el en su ficha individualizada del catálogo. Los recrecidos en edificios catalogados constituyen un instrumento destinado a garantizar la conservación de esos valores arquitectónicos y patrimoniales, preservar la imagen urbana y asegurar la aplicación de criterios homogéneos sobre el patrimonio edificado, buscando minimizar el efecto de las mencionadas medianeras de los edificios colindantes, siendo esta la solución que anteriores corporaciones ya aprobaron en la década de los noventa con el mencionado plan de medianeras y que los sucesivos catálogos y planes asumieron.

  • 33 y 34 artículos del catálogo sobre recrecidos cifra mencionada por Jesús Martínez Salvador
    Fuente
    Jesús Martínez Salvador Foro 1:11:38

    Aunque el resultado final pueda cuestionarse —ahí también entra ciertamente la subjetividad, pues lo cierto es que yo creo que es lógico reconocer que hay algunos que están mejor resueltos que otros—, con lo recrecido se pretende garantizar la diferenciación respecto de la fachada original y la conservación del protagonismo de los elementos protegidos, con soluciones contemporáneas, de manera que el nuevo volumen no desvirtúe la percepción ni menos cabe sus valores originales. Es decir, este choque de estilos arquitectónicos es lo que se pretende precisamente conseguir. Así está recogido en los artículos 33, 34 y siguientes del catálogo, documento que además tuvo el visto bueno de la Consejería de Cultura y que además pues contó también con el voto favorable de su fuerza política. Si leen el 33.3 y el 33.4, no hay ningún lugar a dudas. Y finalizo. El tercer punto de la proposición sí que es ciertamente interesante. Estamos, de hecho, de hace tiempo, en cómo poder dar visibilidad a ese patrimonio arquitectónico. Nos gustaría explorarlo y, bueno, por la asistencia de los dos partidos anteriores y por las explicaciones dadas, no vamos a poder dar nuestro voto favorable a la proposición.

Qué se propone

  • Contenido de la propuesta

    La proposición de Podemos-Izquierda Unida pedía tres acuerdos: reforzar la vigilancia sobre la conservación de los inmuebles del Catálogo Urbanístico y aplicar el régimen sancionador de la Ley de Patrimonio Cultural de Asturias; revisar el catálogo para restringir la modificación de estética, configuración y usos, en especial los recrecidos; y difundir el conocimiento de esos inmuebles.

Respuesta del Gobierno

  • Respuesta del Gobierno

    Jesús Martínez Salvador afirmó que el deber de conservación corresponde en primer lugar a los propietarios y que el procedimiento (requerimiento, apercibimiento de multas, ejecución subsidiaria con autorización judicial) dura años. Señaló que todos los inmuebles citados tienen expediente abierto y que hay al menos 40 expedientes de disciplina sobre inmuebles catalogados.

  • Recrecidos

    El Gobierno municipal sostuvo que los recrecidos autorizados cumplen los criterios del catálogo (artículos 33 y 34), que su finalidad incluye contrarrestar la visión de las medianeras de edificios colindantes, y que revisar el régimen de protección exigiría tramitar una modificación del catálogo con los mismos trámites que una modificación de planeamiento.

Principales argumentos

  • Edificios citados

    Olaya Suárez Fernández (Podemos-IU) citó el palacete de Manuel del Busto en la Plaza de Europa, la Torre de Gonzalo Menéndez Valdés, el Palacio del Marqués de Tremañes y el Palacete de Monasterio, y afirmó que el Ayuntamiento actúa con un "encogimiento de hombros" pese a los requerimientos abiertos.

  • Posición de Vox-Gijón (Suárez Llana)

    Javier Suárez Llana anunció su voto a favor y afirmó que, pese a existir instrumentos normativos desde 1986, 2010 y 2019, la ciudad sigue perdiendo patrimonio, y pidió más agilidad para exigir el deber de conservación y revisar los criterios de autorización de recrecidos.

  • Posición del PSOE

    Constantino Vaquero Pastor anunció el apoyo del Grupo Socialista y afirmó que el Ayuntamiento actúa de forma reactiva. Citó el Hogar de Ceares, los edificios de Chiqui y del Jazmín, y propuso un modelo basado en inspección periódica, rehabilitación programada, ayudas públicas y corresponsabilidad público-privada, con referencia a Barcelona, Santiago y Vitoria.

  • Réplica de la proponente

    Suárez Fernández pidió al Gobierno que inicie la modificación del catálogo aunque no termine en este mandato, cuestionó que el Hogar de Ceares no se incluya en el catálogo pese a lo indicado por expertos, y afirmó que el Gobierno protege el edificio de Simancas y no otros edificios de la ciudad.

Resultado

  • Rechazada

    Votación

    La proposición no se aprobó. Votaron a favor Podemos-Izquierda Unida y el Grupo Socialista; en contra, el Grupo Popular, Foro y el concejal no adscrito.

Resumen generado automáticamente con claude-opus-5 y revisado a mano el 14 Oct 2026. Cada punto enlaza con las intervenciones que lo respaldan.

Votaciones

Rechazada 1:19:42

Posición por grupos

A favor IU Podemos PSOE
En contra No ads. Foro PP
Ver fuente de la votación

Así pues, no se aprueba.

Debate

Secretaría 1:01:08

Proposición presentada por la portavoz del Grupo Municipal Podemos-Izquierda Unida, doña Olaya Suárez Fernández, para que el Pleno del Ayuntamiento, respetando las competencias y el procedimiento, acuerde reforzar la vigilancia sobre el estado de conservación de los inmuebles, incluidos incluidos en el Catálogo Urbanístico de Xixón y garantizar el cumplimiento efectivo del régimen sancionador establecido en la Ley de Patrimonio Cultural de Asturias; revisar el régimen de protección del Catálogo Urbanístico de Xixón para establecer mayores restricciones a la modificación de la estética, la configuración y los usos de los inmuebles catalogados, especialmente en lo relativo a la construcción de recrecidos; potenciar la difusión y el conocimiento de los inmuebles comprendidos en el Catálogo Urbanístico de Xixón, Muchas gracias.

Olaya Suárez Fernández Podemos 1:01:55

Gracias, alcaldesa. Yo creo que parte de nuestra labor como concejalas es algo tan sencillo como poner la oreja por la calle y oír lo que dice la gente, escuchar qué les preocupa y qué les importa de su ciudad. Entonces, si una pasa, por ejemplo, por la Plaza de Europa, es fácil que se tope con gente mirando al palacete de Manuel del Busto, que allí se encuentra, y comentando cómo es posible que se esté dejando caer semejante joya de nuestro patrimonio histórico. Patrimonio urbano. Y cuando digo joya no lo digo por decir, sino por el hecho de que está dotada de protección integral en el catálogo urbanístico. Ya preguntamos por ese edificio en la comisión correspondiente y básicamente la respuesta del Gobierno, como con tantas cosas, es un encogimiento de hombros. Hay partes de intervención de la Policía, hay requerimientos, pero pasan los meses y los años, el deterioro se acentúa y no parece que haya ninguna actuación real. ¿Cuál puede ser el resultado? Que acabe pasando como con otro edificio del mismo arquitecto, a muy pocos metros de aquí, del que cada día los gijoneses pueden contemplar su cadáver en la esquina de Los Moros y Munoz. Una vergüenza lo que el Ayuntamiento y el Principado dejaron que pasara allí. Y situaciones similares de abandono se dan en Sisón, con la Torre de Gonzalo Menéndez Valdés, con el Palacio del Marqués de Tremañes o con el Palacete de Monasterio, pero también con muchos edificios de viviendas catalogados en el centro de la ciudad. Este Gobierno tan credista que tenemos en Sisón actúa con nuestro patrimonio urbano como con tantas otras cosas, cruzándose de brazos y esperando a que las cosas se arreglen solas. En este caso, el arreglo sería que se cayeran los edificios y muerto el perro se acabó la rabia, ¿no? En fin, no venimos a pediros otra cosa que cumplir con la responsabilidad que tienen encomendada de velar por la preservación del patrimonio de esta ciudad y esencialmente de hacer cumplir la legalidad vigente. La Ley del Suelo, la Ley Asturiana de Patrimonio Cultural, nuestro propio catálogo urbanístico, todas estas regulaciones apuntan al Ayuntamiento como garante de la integridad de nuestros edificios protegidos, y si la propiedad de esos edificios está siendo negligente en su conservación, lo que es intolerable es que también sea negligente el Ayuntamiento en su obligación de vigilar, de requerir, de sancionar, y de actuar subsidiariamente cuando sea necesario. Les pedimos que utilicen las herramientas normativas de las que disponen y también les vamos a pedir que reforcemos esas herramientas, porque claramente han sido insuficientes para prevenir la degradación de nuestro patrimonio arquitectónico en las últimas décadas. Por desgracia, ya no podemos deshacer el horror que supone la proliferación bien conocida de las plantas en recrecido, esa desvirtuación sistemática de los edificios históricos de Sisón para maximizar el lucro empresarial en las rehabilitaciones, pero sí deberíamos ponerle freno de una vez modificando las condiciones que establece el catálogo urbanístico para permitirlas, porque lo que debería ser una autorización excepcional está claro que en la práctica funciona como un todo vale. En esta ciudad se ha ido sistemáticamente contra el criterio de los expertos y cada vez más voces señalan la barrabasada que se ha venido cometiendo. A la gente de Sisón le gusta cuidar de su ciudad y le gustaría que el Ayuntamiento cumpliera con su obligación de cuidarla, de preservar las condiciones que hacen únicas a sus edificaciones icónicas y que marcan el carácter de sus diversos rincones urbanos. Por eso ponemos sobre la mesa una proposición sencilla con 3 partes: 1, reforzar los controles para que cumplamos con nuestra obligación de vigilar la conservación de los edificios catalogados y que no se nos vengan abajo; 2, poner fin a la laxitud del régimen de protección del catálogo urbanístico, restringiendo adecuadamente la modificación de la estética, la configuración y los usos de los inmuebles, de forma que acabemos con las barbaridades gratuitas que degradan el patrimonio; y 3, impulsar acciones culturales y educativas para poner en valor la arquitectura de Sijón. En definitiva, que demostremos un poco el amor por la ciudad en la que vivimos y por las cosas que la hacen única. Gracias.

Javier Suárez Llana IU 1:05:01

Gracias, alcaldesa. Vamos a votar a favor de esta proposición porque compartimos no solo la preocupación por el deterioro progresivo, cuando no la pérdida irreversible, de nuestro patrimonio arquitectónico, sino también las medidas que plantea para su protección y puesta en valor. La política de la piqueta y la especulación urbanística que caracterizaron los años del desarrollismo franquista Destruyeron una parte importante de nuestro patrimonio arquitectónico y modificaron sustancialmente el paisaje urbano de nuestra ciudad. De hecho, no fue hasta avanzados los años 70 cuando los primeros ayuntamientos democráticos, influidos por una nueva hornada de arquitectos y urbanistas y haciendo muchas veces frente a presiones urbanísticas e incluso sociales, empezaron a concebir otra forma de intervenir en la ciudad, en la que la protección del patrimonio cobraba importancia como parte de un proceso de recuperación de nuestra identidad y nuestra historia. Fruto de ese cambio, en 1986 se introdujo en el Plan General de Ordenación por primera vez un listado de edificios y jardines históricos a los que se otorgaba una protección urbanística que evitaba su destrucción y obligaba a su conservación. Una normativa que serviría de base para la aprobación del primer catálogo urbanístico de nuestra ciudad en el año 2010 y su revisión en el año 2019. Pues bien, la pregunta que cabe hacernos es por qué, teniendo los instrumentos normativos, En Gijón sigue destruyéndose día a día patrimonio arquitectónico, y si acaso no es esto una forma de especulación inmobiliaria. La realidad es que, ya sea porque se deja caer, ya sea porque se autorizan intervenciones que modifican o no respetan los diseños originales que son objeto de protección, nuestra ciudad está perdiendo no solo patrimonio, sino también una parte de su identidad y de su historia. Necesitamos un ayuntamiento mucho más proactivo y responsable en la protección y conservación de nuestros patrimonio arquitectónico. Es necesario reforzar la vigilancia, es necesario garantizar agilidad a la hora de exigir el cumplimiento del deber de conservación que tienen los propietarios de los inmuebles o de actuar de forma subsidiaria cuando incumplen, y es necesario también revisar los criterios por los que se autorizan los recrecidos, porque un mejor aprovechamiento del suelo que contribuya a densificar y compactar la ciudad no tiene por qué estar reñido con el respeto y la protección de nuestro patrimonio ni tampoco con el deterioro de nuestro paisaje urbano. Por ello, nuestro voto a favor de la iniciativa.

Jesús Martínez Salvador Foro 1:07:13

Muy buenos días. Gracias, señora alcaldesa. Debatimos una proposición que aborda un tema que es complejo y donde desde el Gobierno municipal pues nos vemos obligados a puntualizar algunas afirmaciones que se realizan, pues no estamos de acuerdo con ellas. Ciertamente, los ayuntamientos tienen competencias en relación con el mantenimiento de los bienes integrantes del patrimonio cultural, Pero igualmente es cierto que el ejercicio de esas competencias no es automático, sino que más bien es todo lo contrario, es un procedimiento lento y tedioso. Como en toda orden de ejecución, el deber de conservación corresponde en primer lugar a los propietarios, con independencia de si el edificio está catalogado o no, y el procedimiento es el habitual: requerimiento a la propiedad, apercibimiento de multas en caso de incumplimiento, si llegado el caso, ejecución subsidiaria tras elaboración de proyecto y autorización judicial en caso de que no se atiendan los requerimientos y si el deterioro del inmueble puede afectar a la seguridad pública, y también se podrán imponer multas. Es decir, entre el inicio y el fin hay años de tramitación. A la propiedad solo se le puede, además, obligar al mantenimiento y conservación, y por la vía de esa ejecución subsidiaria nosotros lo que podríamos hacer sería adoptar por razones de urgencia aquellas medidas que tiendan a garantizar la seguridad en la vía pública. La normativa no permite obligar al propietario a ir más allá a través de una orden de ejecución que dicha mencionada mera conservación. La Ley de Patrimonio Cultural en su artículo 31 establece en caso de incumplimientos de los requerimientos que las administraciones competentes podrán proceder a la reiteración o cuando esa mencionada urgencia lo exija la adopción de otras medidas de manera subsidiaria que luego se trasladarán a la propiedad. De hecho Todos los ejemplos de los bienes inmuebles privados que hoy se han mencionado y que aparecen en la exposición de motivos, todos tienen expedientes abiertos que culminaremos, los que no están culminados ya. No es encogimiento de hombros. Realmente, los controles existen, como digo, con las dificultades que he mencionado. Y esto es lo que se ha hecho, por ejemplo, por poner otro, en los inmuebles de las calles Curdia y Capua 1, donde se ha llegado a tramitar los procedimientos de ejecución subsidiaria por el peligro en el que se encontraban los edificios, aprobándose los proyectos de intervención, si bien, una vez que se había aprobado el proyecto, finalmente los propietarios asumieron su competencia. En concreto, tenemos al menos 40 expedientes abiertos de disciplina sobre inmuebles catalogados, y digo al menos porque no en todos los expedientes se introduce la palabra catalogado en el título y ello complica y dificulta mucho la búsqueda en el gestor, pero atendiendo a este debate vamos a empezar a identificarlo en todos. Respecto a revisar el régimen de protección del catálogo urbanístico para establecer no sería posible sin llevar a cabo una modificación del vigente catálogo, que como documento ligado al plan general sigue los mismos trámites que una modificación de planeamiento del mismo plan. También es curioso que la protección del catálogo se atribuya o se defienda en unos casos y no en otros, como los que, como los del Colegio de la Inmaculada. Y sobre los recrecidos, decir que todos ellos se autorizaron hasta la fecha porque atienden a los criterios recogidos en el catálogo municipal. El motivo que los origina no es solo lucrativo, sino que, y este no se ha mencionado, es el de contrarrestar en la medida de lo posible la visión de las medianeras en los edificios colindantes. La catalogación de un edificio no debe interpretarse automáticamente como una prohibición de ampliar su volumen ni tiene por qué impedir toda intervención sobre edificios catalogados, sino que responden a la necesidad de preservar los valores que justifican la catalogación de los mismos. Con los criterios vigentes en el catálogo se permite preservar la imagen urbana coherente y evitar intervenciones que, consideradas de manera individual, pudieran parecer admisibles, pero que acumuladas produjeran una transformación significativa del paisaje urbano tradicional. Por tanto, la intervención municipal se valora al nivel de protección y los elementos concretos que justifican su catalogación, la incidencia del recrecido sobre la composición, la envolvente del inmueble, la relación del edificio con los colindantes y las condiciones establecidas en el en su ficha individualizada del catálogo. Los recrecidos en edificios catalogados constituyen un instrumento destinado a garantizar la conservación de esos valores arquitectónicos y patrimoniales, preservar la imagen urbana y asegurar la aplicación de criterios homogéneos sobre el patrimonio edificado, buscando minimizar el efecto de las mencionadas medianeras de los edificios colindantes, siendo esta la solución que anteriores corporaciones ya aprobaron en la década de los noventa con el mencionado plan de medianeras y que los sucesivos catálogos y planes asumieron.

Jesús Martínez Salvador Foro 1:11:38

Aunque el resultado final pueda cuestionarse —ahí también entra ciertamente la subjetividad, pues lo cierto es que yo creo que es lógico reconocer que hay algunos que están mejor resueltos que otros—, con lo recrecido se pretende garantizar la diferenciación respecto de la fachada original y la conservación del protagonismo de los elementos protegidos, con soluciones contemporáneas, de manera que el nuevo volumen no desvirtúe la percepción ni menos cabe sus valores originales. Es decir, este choque de estilos arquitectónicos es lo que se pretende precisamente conseguir. Así está recogido en los artículos 33, 34 y siguientes del catálogo, documento que además tuvo el visto bueno de la Consejería de Cultura y que además pues contó también con el voto favorable de su fuerza política. Si leen el 33.3 y el 33.4, no hay ningún lugar a dudas. Y finalizo. El tercer punto de la proposición sí que es ciertamente interesante. Estamos, de hecho, de hace tiempo, en cómo poder dar visibilidad a ese patrimonio arquitectónico. Nos gustaría explorarlo y, bueno, por la asistencia de los dos partidos anteriores y por las explicaciones dadas, no vamos a poder dar nuestro voto favorable a la proposición.

Constantino Vaquero Pastor PSOE 1:12:46

Gracias, alcaldesa. Buenos días a todos y a todas. Estamos de acuerdo con su proposición, señora Suárez Fernández, y ya lo ha dicho le adelanto que la vamos a apoyar. El ayuntamiento se limita a actuar con el patrimonio catalogado de forma siempre reactiva, dejando la responsabilidad exclusivamente en manos de los particulares, y las consecuencias de ello son las que usted señala en su proposición: las intervenciones se dejan en manos de los propietarios, se trata de edificios antiguos con un grado de deterioro importante que exigen proyectos y cuantiosas inversiones, muchas veces en conservación, de accesibilidad o cambios de uso, y como no hay una vigilancia adecuada y periódica sobre ese patrimonio, pues acaba degradado de forma irremediable. Se abren expedientes de disciplina urbanística cuando aparecen desprendimientos o hay razones de seguridad, y en la mayoría de las ocasiones, tras las primeras reparaciones, el expediente se archiva y no se vuelve a actuar sobre el bien, con lo cual al final lo que se empobrece es la ciudad y el patrimonio de todos. Pero no es que esto ocurra solo con el patrimonio patrimonio catalogado en manos de particulares, y también ocurre con el patrimonio público municipal, donde la desidia, la falta de conservación y asignación presupuestaria y muchas veces la irresponsabilidad llevan al propio Gobierno municipal a actuar de forma inexplicable. El ejemplo más cercano lo tenemos en el Hogar de Ceares, que el Principado ha aconsejado incluir en el catálogo municipal, que ha advertido de que las obras proyectadas afectan sensiblemente a su configuración original. Y así y todo, el ayuntamiento ignora estas advertencias, no lo incluye en el catálogo y sigue adelante con una obra de rehabilitación que destruirá gran parte de esa originalidad arquitectónica. Si hablamos de barrios obreros o de la zona rural, pues la situación es incluso peor: fuentes, molinos, lavaderos que se desatienden en muchas ocasiones y para las que nunca llega el presupuesto. ¿Y qué decir de los horribles recrecidos? Pues recuerdo que esto Lo planteamos en el Grupo Socialista en una de las primeras comisiones de urbanismo de este mandato con el edificio de Chiqui, cuyo expediente finalmente se archivó y donde nos quejamos del escaso gusto con el que muchas veces se hacen estas nuevas alturas. También lo hicimos en el edificio del jazmín en la Plaza de Europa, que llevará consigo uno de estos recrecidos. Estos diseños deben proyectarse de modo que en ningún caso resten protagonismo a la fachada o al volumen original protegido enriqueciendo la lectura histórica del inmueble, como bien señala el catálogo, pero la verdad es que muchas veces no se cumple, porque, además, cuando hablamos de estética todo es discutible. Por ello, nos parece bien su proposición en orden a reforzar la vigilancia, revisar las condiciones estéticas de estos recrecidos y también difundir, cómo no, y que se conozca nuestro patrimonio arquitectónico, pero creemos que en el futuro tenemos que ir mucho más allá, cambiando el paradigma de intervención. Un ayuntamiento no puede limitarse a actuar como un órgano sancionador y el ayuntamiento debe empezar a actuar con un sistema basado en la inspección periódica, la rehabilitación programada, la protección patrimonial y ayudas públicas, un modelo de conservación preventiva y permanente y un régimen de corresponsabilidad público-privada. Dejar la conservación exclusivamente en manos de los particulares suele conducir al abandono, mientras que asumirlo por la Administración administración de forma íntegra resulte inviable económicamente. En el catálogo ya se prevén algunas de estas medidas, en otras habrá que ir avanzando. Se ha hecho en otras muchas ciudades, como en Barcelona, en Santiago o en Vitoria, y entendemos que también deberá hacerse en Gijón. Pero, bueno, ¿qué esperar de un Gobierno para el que la rehabilitación simplemente no existe como política de vivienda? Y si no actúan sobre viviendas, pedirles que actúen sobre edificios antiguos u otros elementos Les parece un imposible si ello no va acompañado de un rédito electoral inmediato, que suele ser la motivación del Gobierno.

Olaya Suárez Fernández Podemos 1:16:32

Gracias, alcaldesa, y gracias a los grupos que van a apoyar esta proposición. Estoy de acuerdo, señor Vaquero, en que el Gobierno en esto además es reactivo, y es lo que decía usted ahora mismo, que falta esa inspección periódica constante. Lo que no vale es que se esté a punto de caer un edificio y entonces se dé la voz de alarma, o que tengan que vecinos o iniciativas de la sociedad civil poner en cuestionamiento cómo se está, iba a decir protegiendo, no, todo lo contrario, cómo se están abandonando algunos edificios de esta ciudad para que el Gobierno empiece a abrir expedientes y que eso se demore durante años. Y ponía el ejemplo del Hogar de Ceares. Eso, señor Martínez Salvador, es lo que imagino que usted decía como ejemplo de subjetividad. Hay expertos diciendo que hay que proteger la fachada del Hogar de Ceares, pero el Ayuntamiento unilateralmente decide que no, no lo incluye en el catálogo. Supongo que eso, a lo haría mejor, que tuvieran que modificar el proyecto y ya no llegarían las obras para las elecciones municipales y, desde luego, no les encaja en los planes. Pero yo me pregunto de verdad por qué no se está incluyendo en el catálogo urbanístico entonces ese proyecto. Habla de que hay un requerimiento, una percibiente de multa o ejecución subsidiaria, pero la realidad es la que es. Los edificios, hay edificios en esta ciudad que están a punto de caerse y que igual no caen a la vía pública y no matan a nadie, pero se pierde el patrimonio cultural. Es que no es una cuestión solo de seguridad ciudadana, si no, se lo hubiera preguntado a la señora Bravo. Es que es una cuestión de defender nuestro patrimonio. De proteger los edificios icónicos de nuestra ciudad. Está claro que falta agilidad, no sé si por falta de recursos humanos o es por otras cuestiones, pero desde luego hace falta esa inspección constante, ese requerimiento constante a los propietarios para que esta ciudad no se venga abajo. O sea, hay edificios de verdad que se están perdiendo, como el que hablamos de Munuza, que está en la esquina de Munuza con la calle Los Moros, que se ha perdido para siempre, o el edificio Jazmín, ¿no? Entonces, esto evidentemente debería preocupar al Gobierno. Dice que la modificación del catálogo lleva mucho tiempo. Pues arranquen en algún momento. Esto es que estamos— el primer año de mandato es que hay que dar margen al Gobierno y el último año de mandato, como se está acabando, pues tampoco inician nada. Oiga, es que entonces son operativos 2 años. Es que esto no puede ser. Arránquenlo. Se seguirán el siguiente mandato con el trabajo que haya hecho, se arrancará desde ahí, el Gobierno que sea, y que se continúe. Pero está claro que hay que endurecer estas medidas, porque en otras ciudades no pasa esto de los recrecidos, no ocurre esto así. Habla de una imagen urbana coherente o que no implique una transformación de la imagen urbana para hacer los recrecidos. Bueno, es evidente que no es así. O sea, en esta ciudad está pasando explícitamente esto, se está transformando la imagen urbana. Sé que tiene que haber una diferenciación respecto a la fachada original, es evidente y además es adecuado. Creo que es correcto que la ley asturiana además así lo marque, porque tiene que ser evidente a simple vista cuál era el edificio original. Pero bueno, las horteradas que estamos viendo en esta ciudad son de otro nivel y no se ve en esas ciudades, ni en Vitoria ni en Barcelona, no se ve. Es que de verdad, ya es subjetivo, sí, se lo reconozco, ya me lo dijeron en alguna comisión, que la belleza es subjetiva, sí. Estoy de acuerdo, pero bueno, en eso seguro que estamos todos de acuerdo y que habrá unanimidad en algunos edificios de esta ciudad, lo que está ocurriendo en la imagen que se está viendo. Y termino con un elemento. Simancas, claro, ya lo sacó usted. Yo no lo quise decir en la primera parte, pero desde luego ustedes se dedican como Gobierno a proteger un mamotreto fascista, pero no se dedican a proteger los edificios icónicos de esta ciudad. Y hay una Ley del Suelo y una Ley de Patrimonio, pero ¿sabe también que hay una Ley de Memoria Democrática que hay que cumplir, aunque este Gobierno se niega a ello?