Buenas tardes a todos y todas, concejales y demás miembros, y vecinos y vecinas del barrio que hoy me acompañan.
Sergio Álvarez Barrera (Asociación de Vecinos, Consumidores y Usuarios de Cimavilla (presidente))
33 intervenciones
Hace 10 años, un grupo de vecinos y vecinas del barrio cogimos las riendas para liderar la Asociación Décima Villa.
Recién llegados y entusiasmados, pero a la vez, sinceramente, bastante perdidos en lo que era el movimiento vecinal, nos convocan para participar en un plan apodado Plan de Dinamización del Barrio de Cimavilla, aprobado en el Pleno a propuesta del por entonces Grupo Municipal Sisión Sí Puede.
Recién llegados y las puertas del Ayuntamiento se abrían para hablar del lugar donde vivíamos. No os voy a mentir que aquello, la verdad, daba bastante vértigo. Bueno, quizá vértigo no es la palabra, daba bastante respeto.
Respeto sobre todo al trabajo anterior, Y sobre todo respeto hacia nuestros vecinos y vecinas, que a la vez que nos daban ánimos nos trasladaban demandas y necesidades que debíamos de abordar.
Cuando uno se siente perdido y desorientado, lo primero que tiene que hacer es preguntar. Y justo fue eso lo que hicimos. Abrimos la puerta de nuestra casa, la Casa del Chino. Convocamos a los distintos colectivos del barrio, la comunidad educativa y otros grupos de trabajo afines al barrio, como por ejemplo la Plataforma de Tabacalera.
Juntos aglutinamos las demandas y necesidades creando un documento, el cual sería nuestra premisa para trabajar los siguientes años.
Así y ahí nació Cimavilla Existe.
Prácticamente sin darnos cuenta habíamos empezado a tejer una red de participación que seguiría creciendo con los planes para Tabacalera, procesos participativos donde la propia alcaldesa mostró gran interés por el trabajo que se desarrollaba desde el barrio, reuniéndonos con ella en numerosas ocasiones.
Más recientemente actualizamos las demandas del barrio con el segundo proceso participativo, Cimavilla Abierta, donde a las propuestas y necesidades de movilidad, accesibilidad, conciliación con el ocio, medio ambiente, deporte, cultura y servicios sociales se suman demandas referentes a la vivienda y turismo, y que recientemente hemos puesto a disposición del Ayuntamiento para incorporar el proceso de participación Proyecto Cimavilla …
Y bien, dicho esto, lo que hoy nos ha traído aquí es el punto 13 del orden del día, donde los grupos municipales de Izquierda Unida y Podemos lanzan una proposición sobre la habitabilidad y la protección del patrimonio histórico de nuestro barrio Cimavilla.
No decimos nada nuevo si contamos que la situación de Cimavilla en cuanto a la conciliación con el ocio está en una situación extrema.
Los fines de semana y sobre todo las fiestas señaladas del barrio se convierte en un área sin ley donde se puede hacer todo sin ningún tipo de consecuencias. Consecuencias para quien lo hace, claro está, porque las consecuencias sí las pagan los vecinos y las vecinas, y también comerciantes que ven como cada mañana sus portales están llenos de …
De todo ello nos consta que tiene constancia, o debería, la Policía y la Concejalía de Seguridad Ciudadana, por lo que no estamos exponiendo nada que no se sepa.
Esto, unido a la situación de la vivienda en Ciemavilla, falta de oferta residencial, el mayor porcentaje de pisos turísticos de la ciudad, especulación, y la falta de servicios afectan de una forma muy negativa a la habitabilidad del barrio.
Lejos de tomar medidas por parte del Ayuntamiento que mejoren esta situación, las decisiones llevadas a cabo que se pretenden reman completamente en la dirección contraria y agravan aún más esta situación.
La ya rebautizada por los vecinos y vecinas como Avenida de Otea, me refiero a la calle Claudio Álvaro González, ha sido escenario de algunas de las actuaciones sobre las cuales el barrio ha manifestado su desacuerdo.
Después de un acuerdo consensuado con el Ayuntamiento de dejar abierta la salida por tránsito de Las Ballenas y cerrar la circulación de vehículos dirección Espigón, es decir, dirección a ninguna parte, se abre sin previo aviso ni consulta la circulación. Cuando preguntamos el porqué de esa decisión, en palabras del concejal de Tráfico, Pelayo Barcia, y cito textual: se …
Pero no queda ahí la cosa, porque también se cierra cuando OTEA lo pide. La Avenida de OTEA queda cerrada y aísla aún más a 2.500 vecinos y vecinas para llevar a cabo el Paseo Gastro. Consecuencias para el barrio: colapso de la única salida, llegando incluso a estar completamente cerrado en días de conciertos de la Semana Grande, perjudicando …
Todo ello unido a la ya de por sí situación que sufre el barrio durante el verano.